Diálogo creativo
«La elegancia es el equilibrio entre la fantasía y la mirada.»
SALVADOR DALÍ

Desde el principio de su colaboración, a finales de los años treinta, artista y fotógrafo transforman la acción de mirar en un acto creativo, deliberado y poético, en el que, a menudo, la fascinación por el mundo clásico se erige como telón de fondo.
Salvador Dalí, audaz y transgresor, explora los límites de la belleza en las propuestas para el ballet Bacanal, el pabellón Sueño de Venus y las escenografías para Vogue, cuya base de experimentación son la Venus de Botticelli y las recreaciones arquitectónicas de la antigüedad.
Horst P. Horst, por su parte, ofrece el contrapunto perfecto a las ideas dalinianas al dotar las composiciones de una belleza armoniosa e idealizada, que confiere a las imágenes una pátina de eternidad propia del arte clásico, que tanto admira y que, al mismo tiempo, tanto le inspira.
SUEÑO DE VENUS
En 1939, en el marco de la creación del pabellón Sueño de Venus para la Feria Mundial de Nueva York, ocurre el primer intercambio creativo entre Salvador Dalí y Horst P. Horst.
De este encuentro inaugural en territorio norteamericano, quedan como testimonio las fotografías icónicas de Horst con modelos desnudas a las que Dalí y Gala habían ataviado con elementos que remiten al imaginario marino, como el mítico collar de estrellas de galalita de la colección de verano de 1939 de Elsa Schiaparelli.
Con la intervención de Dalí, estas imágenes se transforman en diseños de vestuario para las sirenas destinadas a formar parte de la instalación. La fuerza de estos seres abisales, a la par que encantadores e inquietantes, evoca aquella belleza convulsa, imprevisible e irracional que anunció André Breton en Nadja (1928) y resuena también con especial intensidad en algunas de las propuestas creativas más recientes de Daniel Roseberry para la Maison Schiaparelli.

Diseño de vestuario para Sueño de Venus
1939
Copia de exposición
Baltimore Museum of Art, BMA 1988.286
Baltimore Museum of Art, Purchase with exchange funds from the Edward Joseph Gallagher III Memorial Collection; and partial gift of George H. Dalsheimer, Baltimore, BMA 1988.286
Photography By: Mitro Hood

Diseño de vestuario para Sueño de Venus
1939
Copia de exposición
The Israel Museum, Jerusalem, B81.1348
MODA Y SURREALISMO
Durante los años treinta, el surrealismo traspasa los límites del arte y se proyecta hacia la moda y el comercio; se da el escenario perfecto para que Salvador Dalí pueda transmitir sus ideas y propuestas al gran público. Sobre todo, destacan las incursiones del artista en revistas de prestigio como Vogue, también las colaboraciones con la couturière italiana Elsa Schiaparelli en varios diseños de alta costura y los escaparates surrealistas concebidos para los grandes almacenes neoyorquinos Bonwit Teller.
En este mismo contexto, el lenguaje fotográfico, que ha eclipsado la ilustración gráfica en las revistas de moda, también vive un momento de gran proyección y encuentra en el arte de vanguardia un motor creativo. En palabras de Horst P. Horst, «la decoración preparada por el fotógrafo, el vestido e incluso la modelo reflejaban los “ismos” que agitaban el París de aquella temporada». De hecho, las colaboraciones de Horst con Dalí para Vogue, así como las numerosas fotografías que hizo durante los años treinta y cuarenta, permiten captar cómo la influencia del surrealismo también impregnó la obra de Horst, y la dotó de una dimensión inquietante y profundamente poética.

Composición de Salvador Dalí para Vogue
1948
Condé Nast Archive