La confluencia entre arte y moda, fotografía y pintura nos invita a reflexionar sobre las diversas maneras de entender y plasmar la belleza.
Por un lado, las transgresiones de Salvador Dalí, marcadas por una imaginación desbordante y por la voluntad de romper convenciones, abren nuevos caminos de expresión y cuestionan los cánones establecidos. Por otro, la mirada amable y elegante del fotógrafo Horst P. Horst proyecta imágenes idealizadas y atemporales cargadas de sofisticación y poesía.
Lejos de oponerse, estas dos aproximaciones convergen en un universo compartido: el ideal de belleza clásico que es, a la vez, revisitado y tensionado.
Diálogo creativo
Descubre las iniciativas conjuntas de Horst y Dalí. Moda y surrealismo se encuentran al servicio de la imaginación y la elegancia.
Escenificando la belleza
Los retratos y hojas de contacto de Horst nos revelan el proceso de creación y los elementos que intervienen en la puesta en escena de Gala y Dalí.
El ideal clásico
En un momento marcado por la explosión de la primera bomba atómica, la belleza se convierte para Salvador Dalí en lenguaje y refugio.